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Software de nutrición para entrenadores: qué debe hacer

Por Pablo

Un entrenador que usa la app de TRACKER_COACH subió su Excel de alimentos al panel. Eran 605 alimentos en doce hojas, una por categoría, y dejaron la base del sistema en 606 contando el único que venía de fábrica. Trabajo de años, hecho a mano, a razón de unas siete variantes por alimento base: el pollo crudo, el pollo a la plancha, el pollo hervido, el pollo frito.

Lo interesante llega al mirar de cerca. En esa lista hay un «café solo frito con sal» y una «proteína de suero frito con sal». Nadie fríe un café. Lo que pasó es que la plantilla generaba las siete variantes de cocinado para cada fila nueva, y el entrenador las fue arrastrando sin mirar, un año tras otro, porque el Excel nunca le preguntó nada.

Ese Excel es el software de nutrición del entrenador medio español. Y describe bastante bien el problema: la nutrición es la mitad del resultado que el cliente viene a buscar, se cobra dentro del mismo servicio, y se gestiona en una hoja de cálculo que no valida, no calcula macros y no genera una lista de la compra.

Lo primero no es la herramienta: es qué puedes pautar

Antes de elegir programa conviene tener clara la pregunta que casi siempre se contesta mal, y se contesta mal en las dos direcciones.

Lo que dice la ley

La norma que sale en todas las discusiones es la Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias. Su artículo 7 enumera las funciones de las profesiones sanitarias de nivel diplomado, y el apartado g) es el del dietista-nutricionista:

«Dietistas-nutricionistas: los Diplomados universitarios en Nutrición Humana y Dietética desarrollan actividades orientadas a la alimentación de la persona o de grupos de personas, adecuadas a las necesidades fisiológicas y, en su caso, patológicas de las mismas, y de acuerdo con los principios de prevención y salud pública.»

Ley 44/2003, art. 7.2.g (BOE-A-2003-21340)

Léelo otra vez fijándote en lo que no dice. No dice «solo», no dice «exclusivamente», no prohíbe nada. Describe una profesión y lo que hace.

Y el apartado 7.2, el que engloba a todas esas letras, arranca con una frase que suele caerse de las citas de internet: las funciones se enumeran «sin perjuicio de las funciones que, de acuerdo con su titulación y competencia específica corresponda desarrollar a cada profesional sanitario, ni de las que puedan desarrollar otros profesionales». Es decir, el propio artículo avisa de que describir lo que hace un dietista-nutricionista no agota el reparto.

Hay un detalle que dice mucho de lo estable que está esta parte de la norma: el texto vigente sigue hablando de «Diplomados». Esa palabra es anterior a Bolonia — viene del RD 433/1998, que creó la diplomatura, un título que Bolonia superó y que hoy es el Grado en Nutrición Humana y Dietética (Orden CIN/730/2009). Veintitrés años después, el artículo 7 sigue redactado igual: ninguna de las notas de vigencia de la ley lo ha tocado.

Dónde está el límite de verdad

El límite útil lo marca la patología. Un cliente sano al que ayudas a organizar lo que come, a cuadrar sus macros con el entrenamiento y a hacer la compra es trabajo de entrenador. Un cliente con diabetes, un trastorno de la conducta alimentaria, una enfermedad renal, celiaquía o un embarazo necesita a un dietista-nutricionista, y el trabajo del entrenador ahí es derivar y coordinarse.

El sector tiene precedentes de lo que pasa al cruzar esa raya con marketing por delante: el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas publicó el 31 de mayo de 2025 una advertencia pública sobre Fit Generation. La discusión no iba de si un entrenador puede hablar de comida, sino de vender como sanitario lo que no lo es.

Traducido a lo práctico: puedes pautar alimentación, y te conviene poder demostrar cómo la pautas. Que es exactamente donde entra la herramienta.

Las siete cosas que tiene que hacer la herramienta

QuéPor qué se cae sin ello
Base de alimentos ya cargadaSi la tiene que escribir el entrenador, acabas con 605 filas y un café frito. Es el punto que decide todo lo demás.
Macros calculados, no tecleadosCambias 120 g de arroz por 150 y los números se recalculan solos. Un Excel te deja guardar una dieta que no suma.
Equivalencias y sustituciones«Hoy no hay pollo.» Sin esto, cada duda del cliente es un WhatsApp para ti.
Lista de la compra automáticaEs lo que hace que el plan se ejecute. El plan que no se puede comprar el domingo no se cumple el martes.
El plan donde ya está el entrenamientoDos apps distintas para la misma persona es el origen del «se me olvidó mirarlo».
Registro y adherenciaSin saber qué días cumplió, revisas a ciegas y el cliente lo nota.
Historial de versionesPoder enseñar qué pautaste, cuándo y por qué es tu defensa profesional.

La primera fila es la que decide si las otras seis existen. Una base de alimentos propia y curada cuesta meses de trabajo y no es el trabajo de un entrenador; cuando la herramienta no la trae, el entrenador la improvisa, y lo que improvisa es el Excel del principio.

Cómo resuelve esto el mercado hoy

Dos cosas separan a las herramientas: si la nutrición viene dentro o se paga aparte, y si la base de alimentos la pone el fabricante o el usuario.

HerramientaNutriciónBase de alimentos
TrainerizeLimitada: registro y objetivos, integrada con MyFitnessPalDe terceros
My PT HubLimitada: crea planes, sin el circuito completoPropia, con límites
HarbizAdd-on de pago («Nutri AI») sobre el planPropia + recetas
Nutrium y similaresEs su especialidad, y es su única especialidadPropia y curada
Web de WordPress o WixNo existeLa tuya, en un Excel
TRACKER_COACHDentro del planCargada de fábrica

El caso de Harbiz merece el número exacto porque enseña cuánto vale esta pieza para quien la vende suelta. Su módulo «Nutri AI» aparece como add-on en su página de precios, y el 21 de septiembre de 2026 estaba a 11,24 €/mes con pago anual (134,91 € en un pago) o 14,99 €/mes pagando mes a mes, IVA aparte. Sobre un plan base de 19 €/mes anual, la nutrición sube la factura del año un 59 %.

Hay un aviso si vas a comprobarlo: el precio que trae el HTML de esa página es el tachado. Harbiz lo reescribe con un script al cargar, así que hay que leerla en el navegador. Y el sitio entero cuelga de /en/*; las rutas /es, /es/precios y /es/tarifas dan 404 aunque el contenido salga en español.

El dato que nadie enseña

En agosto de 2026 censamos 748 webs de entrenadores personales españoles, 684 de ellas vivas, buscando qué plataforma usan de verdad. De todas, una sola enseñaba una herramienta de nutrición identificable — Nutrium. Dietowin y Nutriges, que llevan décadas en el sector clínico, no aparecieron ni una vez. Los números completos están en qué app usan los entrenadores personales.

Eso no significa que los entrenadores no hagan nutrición. Significa que la hacen con algo que no se enseña en la web porque no es una plataforma: es el Excel.

El circuito, de principio a fin

Con la herramienta resuelta, el trabajo del entrenador queda en cuatro pasos que se repiten:

  1. Recoge una vez y bien. Peso, altura, edad, actividad fuera del entrenamiento, horarios reales de comida, alergias, lo que odia y lo que no piensa cocinar. Ese último grupo es el que decide la adherencia.
  2. Pauta en rangos, no en gramos exactos. «150-180 g de arroz» se cumple; «167 g» se abandona el jueves.
  3. Entrega el plan con su lista de la compra. Si el cliente tiene que traducir el plan a una compra, la traducción la hace mal o no la hace.
  4. Revisa contra el registro, no contra la báscula. El peso de una semana dice poco; los días que cumplió lo dicen todo.

Y cuando aparezca una patología, deriva. Tener a un dietista-nutricionista de confianza al que mandar clientes es señal de criterio, y los clientes lo leen así.

Qué mirar antes de decidir

Si estás comparando herramientas, las preguntas que de verdad separan son cuatro: ¿trae la base de alimentos cargada?, ¿la nutrición está dentro del precio o es un add-on?, ¿genera la lista de la compra? y ¿vive en la misma app que el entrenamiento?. Con esas cuatro se cae la mitad del mercado.

En TRACKER_COACH la nutrición viene dentro, con la base cargada, en la misma app donde el cliente ve su rutina y con tu marca encima. Puedes verlo funcionando en la demo en vivo, mirar cómo queda frente a las alternativas en la comparativa y ver qué entra en cada plan en precios.

Lo que no conviene es seguir un año más arrastrando filas en una hoja de cálculo que nunca te ha preguntado si un café se puede freír.

Preguntas frecuentes

¿Puede un entrenador personal hacer dietas en España?

Un entrenador puede trabajar la alimentación de clientes sanos: organizar comidas, cuadrar macros con el entrenamiento y acompañar la compra. La Ley 44/2003 describe las funciones del dietista-nutricionista sin prohibir las de nadie más, y su artículo 7.2 dice expresamente que lo hace sin perjuicio de las funciones que puedan desarrollar otros profesionales. En cuanto hay una patología de por medio, eso corresponde a un dietista-nutricionista.

¿Qué diferencia hay entre un software de nutrición y una app de conteo de calorías?

La app de conteo la usa el cliente para registrar lo que ya ha comido. El software de nutrición lo usa el entrenador para pautar lo que el cliente va a comer, con macros calculados, equivalencias y lista de la compra. Son las dos mitades del circuito, y la segunda es la que se cobra.

¿Necesito una base de datos de alimentos propia?

No, y montarla a mano es el error más caro. Una base curada cuesta meses y se degrada sola en cuanto se llena de variantes automáticas. Lo que hay que exigirle a la herramienta es que la traiga cargada y permita añadir alimentos puntuales encima.

¿Cuánto cuesta añadir nutrición a mi servicio?

Depende de si la plataforma la incluye o la vende aparte. Harbiz la cobra como add-on a 134,91 €/año (precio de su web el 21-09-2026, IVA aparte) sobre el plan base. En TRACKER_COACH entra dentro del plan, sin módulo suelto: el desglose está en precios.

¿Puedo usar el mismo plan de alimentación para varios clientes?

Como punto de partida, sí, y es lo sensato: una plantilla por objetivo y perfil de horarios, ajustada después por persona. Lo que no funciona es entregarla sin ajustar, porque el plan que ignora los horarios y las manías reales del cliente se abandona en la primera semana.

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