Una prueba gratis no te cuesta dinero, y por eso casi nadie la trata como lo que es: la única oportunidad que tienes de equivocarte barato. Te registras un martes por la noche, das de alta dos clientes de mentira, ves que el panel está bonito, y catorce días después tienes que decidir con la misma información que tenías el primer día.
El coste de una prueba no está en la cuota. Está en las tardes que le dedicas a montarla y, sobre todo, en el activo que gastas cuando decides mal: la paciencia de tus clientes. A una persona que ya se instaló una app, se hizo una cuenta y aprendió a registrar sus series, no puedes pedirle que lo repita cada cuatro meses. Migrar sale gratis en euros y caro en confianza.
Así que la pregunta útil es qué tienes que comprobar en esos días para no volver a mudarte. Aquí tienes lo que ofrece hoy cada plataforma, las cinco cosas que se comprueban en una prueba —en el orden correcto— y un plan de dos semanas que sí llega a una decisión.
Quién da prueba y de cuánto
Estas condiciones están publicadas por las propias plataformas y consultadas el 3 de agosto de 2026. Cambian a menudo: úsalas como mapa y confírmalas en su web antes de registrarte.
| Plataforma | Prueba gratis (sin tarjeta) | Plan gratuito permanente |
|---|---|---|
| Harbiz | 14 días | — |
| Trainerize | 30 días, clientes ilimitados | 1 cliente |
| My PT Hub | 30 días | — |
| TotalGains | 14 días | Hasta 3 atletas |
| TrainerStudio | Sin plazo: se usa el plan gratuito | 3 clientes activos |
Dos lecturas que no se ven en la tabla.
La primera: nadie pide tarjeta. Harbiz, Trainerize, My PT Hub y TotalGains lo anuncian expresamente. Eso es bueno —no hay cobro sorpresa el día 15— pero también significa que la prueba no te compromete a nada, y por eso es tan fácil dejarla morir sin haber decidido nada. La fecha de caducidad la tienes que poner tú.
La segunda es más importante: la prueba no siempre es del producto que vas a comprar. Trainerize regala 30 días con clientes ilimitados y, si no contratas, te deja en un plan gratuito de un cliente. Has probado durante un mes una versión que no vas a tener. Es una práctica normal en el sector y no tiene truco, pero condiciona lo que puedes concluir: si en la prueba no encuentras límites es porque, durante la prueba, no los hay.
En el otro extremo está el modelo de TRACKER_COACH, que no anuncia prueba de días porque no encaja: no hay app con tu marca hasta que alguien la monta, así que el primer mes va incluido en los dos planes y la demo está abierta sin registrarse ni dar un correo. Distinto formato, misma idea: que veas la herramienta funcionando antes de comprometer nada.
La prueba no dura lo que pone
El reloj arranca cuando te registras, no cuando empiezas a usarla. Y entre esos dos momentos se te va la mitad del plazo.
Haz la cuenta con números reales: catorce días menos las dos o tres tardes que tardas en subir tus ejercicios, montar una plantilla decente y entender el panel, menos los tres o cuatro días que tarda tu cliente en instalarse la app y registrar su primer entreno. Te quedan cinco días útiles de los catorce, y son los únicos en los que estás viendo lo que de verdad querías ver.
De ahí sale la regla práctica más rentable de todo este artículo: no abras la prueba el día que la descubres. Ábrela el día que tengas dos tardes seguidas libres y un cliente avisado de que la semana que viene va a probar algo nuevo. Una prueba empezada con prisa mide tu semana, no la herramienta.
Las cinco cosas que hay que comprobar (y en qué orden)
1. La salida, antes que la entrada
El primer día, antes de meter nada real: crea un cliente ficticio, móntale una rutina, registra una sesión y busca el botón de exportar. Si no lo encuentras en cinco minutos, escribe a soporte y pide por escrito en qué formato te devuelven tus datos y los de tus clientes si algún día te vas.
Pídelo sin reparos, porque la ley te hace responsable a ti. Cuando usas una plataforma para llevar a tus clientes, el responsable del tratamiento eres tú y la plataforma es la encargada. El RGPD, en su artículo 28.3.g, obliga a que el contrato entre los dos diga que el encargado, «a elección del responsable», suprime o te devuelve todos los datos personales cuando termina el servicio. Y tus clientes tienen por su lado el derecho de portabilidad del artículo 20: pueden pedirte sus datos en un formato estructurado y de uso común, y quien tendrá que atenderlo eres tú.
Traducido a la prueba: pide el contrato de encargado del tratamiento (te lo tienen que dar, y es una petición normal) y comprueba que «devolver los datos» significa un CSV o un Excel manejable, no un PDF de cuatrocientas páginas. Un export que no puedes volver a importar en ningún sitio es un recuerdo, no una copia de seguridad.
2. El tramo en el que estarás dentro de un año
Las pruebas se hacen siempre en la versión buena: el plan más alto o sin límite de clientes. La factura, en cambio, la vas a pagar en el tramo que te toque cuando tengas doce o quince personas.
Antes de que acabe la prueba, busca en su tabla de precios dónde está tu siguiente escalón y cuánto cuesta, porque en este sector el precio va por escalones: en algunas plataformas, tu cliente número seis te cuesta el escalón entero. La mecánica completa —los cuatro modelos de cobro, el IVA, los add-ons y la cuenta a doce meses— está desarrollada en precios del software para entrenadores personales, y puedes meter tus propios números en la calculadora de coste para entrenadores.
3. Que lo pruebe un cliente de verdad, no tú
Aquí es donde se cae la mayoría de las pruebas. Pasas dos semanas admirando el panel del entrenador cuando la parte que decide si esto funciona está en el móvil de tu cliente.
Elige a una persona de tu cartera —la más paciente, no la más exigente—, explícale que vas a probar una herramienta nueva una semana y observa tres señales concretas:
- ¿Se instaló la app sin escribirte? Si tuviste que explicarle el proceso por WhatsApp, multiplícalo por veinte clientes y ya sabes lo que te espera en el alta.
- ¿Registró el entreno solo, en el gimnasio, sin preguntarte nada? Registrar en caliente, con el móvil en la mano y entre series, es la prueba de fuego. En casa y con calma casi todo funciona.
- ¿Volvió al segundo día? El día uno entra por novedad. El día dos entra porque le compensa.
Si además usas la prueba para montar una rutina como la montarías de verdad —con su progresión escrita dentro, no de memoria—, estarás midiendo el flujo real; hay una guía del proceso completo en crear rutinas para clientes.
4. El soporte, justo mientras vales menos
Escribe una pregunta real el segundo día. No una tontería de test: algo que necesites de verdad, como si se pueden importar tus ejercicios desde un Excel.
La lógica de esta prueba es la que la hace útil: durante el periodo de prueba eres un cliente potencial, es decir, el momento en el que más interesa atenderte bien. El soporte que te dan ahora es tu techo, no tu suelo. Si la respuesta tarda tres días o llega en inglés traducido con un enlace a un artículo de ayuda genérico, esa es la mejor versión del soporte que vas a conocer.
5. Lo que la prueba no incluye (o incluye de más)
Las dos trampas van en direcciones opuestas y conviene mirar las dos.
Por arriba: puede que la prueba te dé funciones del plan caro que luego no vas a tener. Por abajo: puede que justo lo que fuiste a mirar —la app con tu marca, la IA, el cobro automático— sea un add-on que no está en la prueba o que se contrata aparte.
El antídoto cabe en una hoja: escribe la lista de las cinco cosas que vas a hacer la primera semana de verdad (dar de alta a un cliente, mandarle la rutina, que registre, cobrarle, ver su progreso) y comprueba una por una que están en el plan que pagarías, no en el que estás probando. Los criterios de elección más allá de la prueba están en mejor software para entrenadores personales.
Un plan de 14 días que llega a una decisión
- Día 1 (dos horas). Registro, un cliente ficticio, una rutina, un entreno registrado y prueba de exportación. Pide por escrito el contrato de encargado del tratamiento.
- Día 2 (media hora). La pregunta real a soporte. Apunta la hora a la que escribes.
- Días 3 y 4. Monta de verdad: sube tus ejercicios, crea una plantilla completa como las que usas.
- Día 5. Da de alta a tu cliente voluntario y no le ayudes salvo que se atasque. Su fricción es el dato.
- Días 6 a 12. Una semana de uso normal. Anota cada vez que tengas que salirte a WhatsApp o al Excel para hacer algo: esa lista es el veredicto.
- Día 13. Mira el precio del tramo que te tocará con quince clientes y súmale IVA y add-ons.
- Día 14. Decides. Y si la respuesta es «no sé», es que no: una herramienta que a los catorce días no te ha convencido no lo va a hacer a los cuarenta, y mientras tanto sigues acumulando datos dentro de ella.
Cuando «gratis» es un plan, no una prueba
Hay dos cosas distintas debajo de la misma palabra. Una prueba es tiempo limitado con producto completo. Un plan gratuito es tiempo ilimitado con producto recortado, casi siempre por número de clientes: TrainerStudio y TotalGains dejan tres, Trainerize deja uno.
Si estás empezando y tienes dos o tres clientes, el plan gratuito casi siempre es mejor idea que la prueba: no tienes reloj, así que puedes evaluar la herramienta durante meses y con clientes reales. Pero tiene un coste que se paga después, y conviene verlo desde el principio: es donde empiezan a acumularse los datos de tus clientes, y cuanto más tiempo pasa, más caro sale mudarse. Un plan gratuito con seis meses de histórico dentro se ha convertido en una permanencia sin contrato.
La regla es decidir al entrar para qué lo usas. Si es para aprender el oficio con tus primeros clientes, perfecto. Si es para montar tu negocio encima, comprueba lo mismo que comprobarías en una prueba de pago: la exportación, el tramo siguiente y el soporte.
Y si lo que quieres probar es una app con tu marca
Este caso no encaja en el formato de catorce días, y merece la pena entender por qué: no existe una app con tu logo hasta que alguien la configura. Por eso las plataformas lo empaquetan de formas distintas —un extra sobre un plan alto, un plan aparte más caro, un pago único— y ninguna de esas versiones suele estar dentro de la prueba estándar. Lo que es y lo que cuesta está desglosado en qué es una app de marca blanca y cuánto cuesta.
En un servicio llave en mano la lógica es otra: la app se monta y el primer mes está incluido, así que lo que pruebas ya es tu app, con tu nombre y tus clientes dentro, no una versión de demostración. Puedes ver el producto funcionando en la demo, enfrentar los ejes en la comparativa o resolver dudas concretas en las preguntas frecuentes.
Lo que de verdad te dice una prueba
Una prueba gratis no te dice si una herramienta es buena. Te dice si es buena para ti, y solo si la usas como la vas a usar: con un cliente real, con tus ejercicios, comprobando la salida antes que la entrada y mirando el precio del entrenador que serás dentro de un año, no del que eres hoy.
Catorce días bastan de sobra para eso. Lo que no bastan es para descubrirlo el día trece.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la prueba gratis del software para entrenadores?
Depende de la plataforma: Harbiz y TotalGains dan 14 días, y Trainerize y My PT Hub dan 30 (datos de sus webs, consultados el 3 de agosto de 2026). Cuenta con que el plazo útil es bastante menor, porque los primeros días se te van en configurar la herramienta y en que tu cliente se instale la app.
¿Piden tarjeta para empezar la prueba gratis?
Ninguna de las plataformas grandes del sector la pide: Harbiz, Trainerize, My PT Hub y TotalGains anuncian expresamente su prueba «sin tarjeta». Eso elimina el riesgo de un cobro automático al acabar, pero también quita la presión de decidir: ponte tú la fecha límite en el calendario.
¿Es mejor un plan gratuito o una prueba de 14 días?
Si tienes dos o tres clientes, el plan gratuito, porque te deja evaluar sin reloj y con gente real. Si ya tienes cartera, la prueba, porque el plan gratuito no te dejará meter a todos y estarás juzgando una versión que no se parece a tu día a día. En los dos casos, comprueba la exportación de datos antes de acumular seis meses de histórico dentro.
¿Qué pasa con los datos de mis clientes cuando acaba la prueba?
Depende de lo que diga el contrato de encargado del tratamiento, que tienes derecho a pedir. El RGPD (artículo 28.3.g) obliga a que ese contrato recoja que el proveedor suprime o te devuelve todos los datos personales al terminar el servicio. Comprueba durante la prueba en qué formato te los devuelve: un CSV es una copia útil, un PDF no.
¿Puedo probar una app con mi marca antes de pagar?
Con las plataformas que la venden como extra, normalmente no: la personalización va fuera de la prueba estándar. En un servicio llave en mano el equivalente es el primer mes incluido, que te deja usar ya tu propia app con tus clientes. Hay una demo abierta y los planes están en precios, sin necesidad de registrarte para verlos.
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